
Un puesto ambulante de barbacoa se ha convertido en un verdadero foco de inseguridad en una comunidad, donde vecinos han denunciado constantes agresiones, acoso y amenazas por parte del comerciante, su esposa e hijos.
Testimonios señalan que el encargado —un hombre bigotón— hostiga a mujeres cuando está en estado de ebriedad, mientras que sus hijos se dedican a alburear a jovencitas y realizar peligrosas piruetas en motocicletas, sin importar el riesgo para transeúntes.
La situación ha escalado a la violencia: una vecina ya fue golpeada y otro habitante fue amenazado con la destrucción de su propiedad. “Son prepotentes, hacen lo que quieren y nadie les pone un alto”, denunció un afectado.
Lo que más indigna a la comunidad es la omisión del ayuntamiento, que pese a ser informado en repetidas ocasiones, no ha intervenido. La falta de acción ha dejado a los vecinos en un clima de miedo y vulnerabilidad.
Ante ello, los habitantes lanzan un llamado urgente a las autoridades municipales y de seguridad pública para que intervengan de manera inmediata, retiren este puesto conflictivo y garanticen la seguridad en la zona. “Si las autoridades no actúan, quedará claro que están solapando la violencia y el acoso”, sentenciaron los denunciantes.